Rutina de belleza facial para el verano - NIUS

  • Por:jobsplan

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08/2022

En verano nuestro cuerpo tiene necesidades distintas con respecto al resto del año: nos pide comidas más ligeras y beber muchos más líquidos. De este mismo modo, nuestra piel también requiere unos cuidados distintos porque se ve expuesta a agentes mucho más extremos como el sol, el sudor, la sal, el cloro o el aire acondicionado.

Todo ello, puede provocar que nuestra piel se reseque y luzca sin vida. Para revitalizarla, es importante potenciar la hidratación y, sobre todo, utilizar de forma diaria un buen protector solar para evitar las manchas indeseadas.

Esta es la rutina facial en seis pasos que deberías seguir este verano para tener una piel sana y radiante.

1. Limpia en profundidad

La piel debe limpiarse adecuadamente durante todo el año si queremos tener una piel sana y radiante. En verano todavía se hace más necesario para eliminar los restos del filtro solar, y limpiar los poros de sudor, sal y cloro.

Lo recomendado es efectuar la limpieza dos veces al día, por la mañana y por la noche, aunque no te maquilles. Realiza una limpieza en dos pasos: primero utiliza un limpiador con textura oleosa, especialmente diseñado para eliminar el maquillaje o el filtro solar, y después un limpiador al agua.

Asegúrate de utilizar limpiadores adecuados para tu tipo de piel y que sean suaves, para no dañar la barrera protectora natural de la dermis. Después, puedes utilizar un tónico para equilibrar la piel del rostro.

2. Aplica un antioxidante

Rutina de belleza facial para el verano - NIUS

En verano se propicia el envejecimiento prematuro de la piel debido a la mayor exposición al sol. Para ello, es importante aportar a nuestra piel una dosis extra de antioxidantes después de la limpieza matutina para mantener la piel joven y contrarrestar los efectos del sol, la contaminación, el tabaco o el estrés.

Los productos antioxidantes más recomendados son los sérums de vitamina C, ya que este componente ayuda a unificar el tono, a reducir las arrugas y manchas, incrementar la síntesis de colágeno y elastina y aportar luminosidad.

3. Cuida el contorno de ojos

La piel del contorno de ojos es de las más delicadas del rostro. Por ello, es de las más sensibles y con mayor tendencia a irritarse, a arrugarse de forma prematura o a sufrir ojeras y bolsas.

Por ello, después de la limpieza y del sérum antioxidante se debe cuidar esta zona de forma específica. Aplica una crema especial para el contorno de ojos por la mañana y por la noche dando toques suaves y sin arrastrar. También puedes guardar el producto en la nevera para conseguir unos mejores resultados gracias al efecto frío.

4. Hidrata la piel

En verano debemos hidratarnos en profundidad, tanto de forma interna ingiriendo líquidos como externa, utilizando los productos adecuados. Si no, fácilmente podemos deshidratarnos debido a la constante exposición al sol, al aire acondicionado o al cloro, lo que es poco saludable y apaga nuestra piel.

Para reparar y nutrir el rostro en verano, bastará con utilizar una buena crema hidratante por la noche. Si tienes la piel muy seca, aplica el producto hidrante también por la mañana. En esta estación del año opta por cremas ligeras y específicas para el cuidado del rostro.

5. Protégela del sol

Por último, no debe faltar en tu rutina facial diaria el producto estrella del verano: la crema solar. Muchas personas sustituyen la crema hidratante por el protector solar pensando que tienen el mismo efecto sobre nuestra piel, aunque no es así. Por ello, utiliza siempre el protector solar por la mañana antes de salir de casa y la crema hidratante por la noche antes de ir a dormir.

Si también te hidratas la piel por la mañana, sigue la regla de las densidades: utiliza los productos de menos a más densos. Es decir, primero aplícate la crema hidratante y después, la solar, ya que suele tener una textura más pesada.

Proteger el rostro de los rayos solares de forma diaria, aunque no vayamos a la playa o a la piscina, nos previene de sufrir quemaduras y cáncer de piel, además de reducir las manchas y la aparición prematura de arrugas.

Recuerda que también es importante proteger del sol todo tu cuerpo e incluso los labios y el pelo con un fotoprotector capilar. Elige siempre el protector según tu piel para evitar la sequedad o el aumento de grasa en la dermis.

6. Date un extra: exfoliación y mascarilla semanal

Hasta aquí te hemos explicado la rutina facial diaria que deberías llevar a cabo en verano para cuidar tu piel. Si todavía quieres ir un paso más allá y potenciar la oxigenación y renovación de la piel, también puedes hacerte una exfoliación una vez por semana.

Después, aplica una mascarilla facial que vaya acorde con tus necesidades de limpieza, hidratación o reparación, entre otras.

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