Edgar Barrionuevo, el nutricionista que no desayuna nunca

  • Por:jobsplan

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05/2022

SERGIO GARCÍA

Confieso que uno entrevista a un nutricionista y le entran unas ganas locas de someterle al tercer grado. Que confiese si lo que de verdad le gustan son las manitas de cerdo que preparaba la abuela, asaltar la alacena donde su madre guarda el chocolate blanco o si no ha hundido nunca la cuchara en el bote de leche condensada como si no hubiera un mañana. En fin, que hay vida más allá del brócoli. Edgar Barrionuevo, 41 años, acaba de publicar 'Ayunízate' (Grijalbo, 2022), un libro donde habla de las bondades del ayuno intermitente, una filosofía –de vida, sostiene él– entre cuyas seguidoras se cuentan Mercedes Milá, Lydia Bosch o Nuria Roca. Este catalán de Castelldefels –que es padre primerizo, se acuesta a las nueve de la noche, corre maratones y pasa olímpicamente de desayunar– jura y perjura que tener «buenos hábitos» le permite de vez en cuando marcarse un largo, lo que traducido al román paladino significa una cerveza rubia aquí, unos canelones allá... hasta unos churros con chocolate y nata el Día de Reyes. ¿Cómo no congraciarse con él?

Lunes

05.00 horas. Hace tiempo leí un libro, 'El Club de las 5 de la mañana', y confieso que me vino muy bien, sobre todo ahora que el niño –Martín, su hijo de 2 años– ha llegado a nuestras vidas. Me lavo la cara, los dientes... lo primero de todo es sacar a 'Kira', un pastor australiano de 8 años, a dar una vuelta. Me acompaña todo el día, la llevo pegada como una sombra.

05.30 horas. Un café rápido y a trabajar. Para mí, es el momento más fructífero del día. No hay whatsapps, ni correos electrónicos, ni llamadas... nadie te molesta. Es un tiempo que dedico a estudiar, a ampliar los conocimientos de mi profesión. Ahora, por ejemplo, estoy volcado con un curso de analíticas avanzadas y parámetros bioquímicos, lo que me viene de perlas para profundizar en aspectos que cuando no se abordan dejan cojo un diagnóstico. El típico «¿pero cómo que todo está bien si yo me encuentro mal?».

08.00 horas. Conmigo no va eso de desayunar como un rey y cenar como un mendigo. No tomo nada hasta mediodía. Mi mujer y yo estamos un ratito con el peque. Gloria es modelo, preparadora física y divulgadora en temas de salud y belleza. Estamos muy en sintonía, no hay más que ver a lo que nos dedicamos. Bueno, el caso es que vamos todos juntos a la guardería en coche, aunque está a tres minutos de casa.

Martes

Edgar Barrionuevo, el nutricionista que no desayuna nunca

09.00 horas. Voy a correr con 'Kira'; es cruzar dos calles y ya estoy pisando el parque natural del Garraf. Mi deporte es el 'trail running': hago maratones de montaña y los sábados salgo a hacer carreras con mis amigos. En octubre hicimos la Salomon Ultra Pirineos (94 kilómetros y un desnivel positivo de 6.200 metros), luego iremos a la maratón del Montseny, a Cap Creus...

11.00 horas. Empiezo a pasar consulta con pacientes, bien 'online' o presenciales en mi centro, una clínica en primera línea de playa que se llama Pure Corpore. Hacemos tanto retiros de ayuno como terapias de la salud, entrenamiento personal, nutrición, psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE)... sí, ya sé, que cómo entra en la tarjeta de presentación [Risas].

14.00 horas. Siempre he sido muy cocinillas, pero ahora me reservo para los fines de semana. Como solo, porque Gloria sigue en el trabajo y mi hijo está con sus abuelas. Preparo un wok de verduras con brócoli, pimientos, calabacín, y luego alguna proteína de buena calidad, como salmón o unas sardinas que haya dejado adelantadas la víspera. Me gustan mucho las ensaladas, con su zanahoria, su pepino, unos garbanzos, semillas, cúrcuma... aguacates nunca faltan. Tampoco el aceite de oliva, cómo no si mi familia es de Jaén.

Miércoles

11.40 horas. Ayunar no significa sólo dejar de comer, es un estilo de vida; no sólo resta, sino que suma. Privarte de comer obliga al cuerpo a recurrir a sus reservas, que no esté siempre acumulando; un proceso natural al que hemos estado expuestos como especie durante toda la evolución. Y eso es así porque nuestros antepasados nunca vivieron un mundo de sobreabundancia como el que nos ha tocado a nosotros. Plantea otro escenario metabólico, fisiológico y digestivo. ¿Con qué propósito? Mejorar la salud y regenerar el organismo.

15.30 horas. El ordenador se ha convertido en la herramienta imprescindible, más cuando toca grabación y hay que preparar contenidos para las redes sociales. Tengo el canal de YouTube, el de Instagram... el otro día entrevisté a Marcos Vázquez, el creador de 'Fitness revolucionario', para un podcast. Formo equipo con un editor y una community manager, que se encargan de segmentar el material y subirlo después a las distintas plataformas.

17.30 horas. Basta de trabajo. Voy a buscar al niño y aprovechamos que hace bueno para ir al parque de los columpios, a que juegue con sus amigos o sus primas, que son de su misma edad y viven a tres calles. De vuelta a casa, hacemos un poco de compra, mejor si es en establecimientos de línea ecológica. A partir de ese momento, zafarrancho de combate con el niño: preparar el baño, ponerle el pijama, hacerle la cena... y el cuento que no falte. Le encanta 'Peter Pan'. Con este plan de vida, ¿cómo vamos a ser de salir por ahí?

Jueves

09.00 horas. Hoy me voy de escalada. Practico en el rocódromo de interior de Chris Sharma recién inaugurado en Gavá. Es gigante.

14.30 horas. A mí, el hecho de tener en mi día a día unos buenos hábitos me permite de vez en cuando tomarme alguna que otra licencia. Por ejemplo, el día de Reyes desayuno churros con chocolate y nata. Y cuando voy a comer a casa de mi suegra, me pone un bizcocho de manzana que está espectacular. Y lo mismo vale para unos canelones, una paella de marisco o unas berenjenas gratinadas. Lo que pasa es que yo disfruto igualmente comiéndome un plato de salmón con brócoli, un poco de aguacate y unas nueces. Así que remordimientos, ninguno.

Viernes

12.30. Vivimos una etapa de excesivo culto al cuerpo, cuando la clave debería pasar por aceptarnos como somos. Y eso se ve muy bien en los trastornos de conducta alimentaria, donde el ayuno es una bandera roja. No sé ni las veces que he aconsejado no adelgazar. Quien opta por esta vía debe hacerlo siempre asesorado por profesionales y en un clima de tranquilidad: si uno se obsesiona con perder peso, cualquier beneficio que pueda obtener a cambio se evapora. Cuando te olvidas de adelgazar y miras por la salud, lo demás viene solo.

20.00 horas. La proteína no debe faltar en la mesa: huevos ecológicos, hamburguesas de pollo, un rodaballo, un buen filete... el problema lo plantea esa carne que se produce de forma intensiva y que perjudica lo mismo la sostenibilidad que el bienestar animal.

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